La betaína y la pepsina están indicadas para la protección del estómago
La betaína hidrocloruro y la pepsina son una fuente de ácido clorhídrico, una secreción necesaria del estómago para mantener la digestión de las proteínas y la absorción de nutrientes. La pepsina es una enzima digestiva de proteínas que se encuentra de forma natural en el estómago.
Para personas incapaces de producir suficiente ácido estomacal, por ejemplo, aquellas que sufren de indigestión y acidez estomacal, problemas articulares, eccema, enfermedades celíacas y alergias. La producción de ácido estomacal también tiende a disminuir con la edad.
El clorhidrato de betaína es una forma ácida de la betaína, una sustancia similar a los aminoácidos que se encuentra en los cereales y las verduras, como las espinacas y la remolacha. En el estómago, el ácido clorhídrico facilita la conversión del pepsinógeno en pepsina, una enzima que descompone las proteínas en sustancias más pequeñas y fácilmente absorbibles.
PRESENTACIÓN
60 cápsulas.
Beneficios
- Indigestión y acidez;
- Mantener la digestión de las proteínas y la absorción de nutrientes.
Ingredientes
Por 1 cápsula: Betaína (hidrocloruro) – 648 mg; Pepsina – 130 mg. Sin conservantes ni aromas artificiales, gluten, trigo, maíz, levadura, soja ni derivados lácteos. Sin azúcares, sal ni colorantes añadidos.
Consejos de Utilización
Adultos y niños mayores de 12 años: Tome dos cápsulas diariamente con alimentos.
ADVERTENCIAS
No mastique cápsulas; Tome con precaución.
